EL ETERNO FEMENINO
Por Marcia Julia Krüger

En una conferencia sobre la Gnosis en la Era de Acuario, se mencionó que había que descubrir el “secreto de la mujer”; que la mujer es la que regenerará al hombre; que Adán salió del Paraíso por causa de Eva, y es ella quien lo retornará a su lugar.

Esto me interesó y me movió a investigar el tema. Lo que encontraba al comienzo en los libros como el aspecto femenino, era únicamente el referido al fisiológico, y un poco sobre el psicológico, pero nada más. Fue entonces que me di cuenta de que no se trataba de descubrir el “secreto de la mujer”, sino el “Enigma Femenino”.

La liderancia femenina en la Era de Acuario, es un tema que muchas veces mencionó el Maestro Samael en sus conferencias, tratando de hacernos entender que el camino de vuelta hacia Dios, hacia el Pleroma, hacia el Reino de los Cielos, es a través de la mujer.

Que cada mujer encuentre y escuche dentro de sí, a la Madre del Cosmos y su llamado, para rescatar al hombre y a sí misma del abismo de materialidad en que se encuentra.

LA ENERGÍA FEMENINA

Los más sabios gnósticos del mundo, han escuchado y comprendido la llamada del Padre-Madre, y de acuerdo con las enseñanzas recibidas del Maestro Samael, en la Era de Acuario se manifiesta la energía femenina con más fuerza que antes, es por eso que somos convocados para oír la voz de la mujer gnóstica y tomar la fuerza y estímulo necesarios para cumplir con la misión que nos ha sido encomendada en esta hora.

Si bien la mujer posee la capacidad innata de formar y educar, estuvo limitada a hacerlo durante siglos únicamente dentro del entorno familiar. Después, conquistó a base de sacrificio, paciencia y lucha, un lugar dentro de la sociedad (trabajo profesional, político y social), consiguiendo los mismos derechos y obligaciones que los hombres.

Hoy se vislumbra el papel de la mujer, el cual no es nuevo en realidad, pues se trata simplemente de que ocupará, dentro del Rayo al que pertenece y por su propia naturaleza, el lugar que siempre le correspondió: el de canalizar la energía irradiada por la fuerza masculina, en sus diferentes planos de manifestación y de acuerdo a su nivel de conciencia. Hombre y mujer, en el futuro, deberán actuar en armonía y llegar a ser la Potencia Creadora de la Unidad, también en todos los niveles de manifestación.

Para saber como funciona la Energía Femenina, debemos practicar con ella, y es en el terreno de los hechos en que probaremos la calidad y cantidad de nuestra Fuerza Pasiva. Para ello, nos pondremos en estado de receptividad. Aquietaremos nuestra actividad externa, nuestros cinco sentidos sensoriales externos, y nuestros cinco centros de la máquina humana, para entrar en estado de “Escuchar”, “oír”; o sea, Recepción Total.

Desechemos los preconceptos y prejuicios y simplemente atendamos. La atención, recepción y canalización de las impresiones, eventos, circunstancias, son esencialmente femeninas. El cáliz de nuestro cerebro con la mente interna procesadora y la intuición de nuestro corazón, nos dan la comprensión adecuada de los sucesos.

LA DESAPARICIÓN DE LA DIOSA

En los antiguos pacíficos pueblos matriarcales las mujeres sentían espontáneamente el vínculo entre su cuerpo y la Naturaleza. El hecho de que los ciclos menstruales femeninos tengan la misma duración que las fases lunares, hizo de la mujer un espejo de las estaciones del año y las energías cósmicas. Así se convirtió en un vehículo, un puente entre dos mundos: el tangible y el intangible; y la curación, la magia, la profecía, la inspiración y la supervivencia provinieron, precisamente, de la capacidad de la mujer para sentir ambos mundos, viajar entre ellos y llevar sus experiencias de uno al otro.

La conexión entre la mujer y lo divino se manifestó en la veneración a innumerables Diosas – Madres del Universo y civilizadoras: desde las chinas Kwan-Yin y Niu-Wa a las africanas Aido Hwedo y Mawu, la Isis egipcia, la Gea griega, etc.

Pero al hacerse el hombre cazador y establecerse el patriarcado, los dioses masculinos arrebataron a la sociedad la conexión directa con la Tierra, lo que fue una de las causas del desastre ecológico global. Al desvanecerse la relación entre lo divino, la naturaleza y el cuerpo, las mujeres perdieron sus poderes instintivos y se sometieron a los hombres.

Con el tiempo, el dios macho suplantó el aspecto femenino de la diosa, al tomar el poder los hombres se unieron contra lo femenino, incluso contra la parte femenina que hay en ellos mismos. Todo ello creó una escisión tan abrupta entre lo femenino y lo  masculino que atrofió nuestra capacidad de experiencia espiritual y evolución hasta tal punto que ahora urge que hombres y mujeres despertemos la parte femenina que hay en nosotros. Hemos de aprender a armonizar corazón con razón, la lógica y analítica del hemisferio izquierdo del cerebro con la parte creativa e intuitiva del hemisferio derecho.

Tenemos una cuenta pendiente con la Diosa Gaia, la fuerza espiritual y religiosa de la Tierra. Debemos aprender a relacionarnos con la Naturaleza, tener mayor conciencia de los seres vivos y más respeto hacia todo lo que tiene vida.

La psicoanalista M. Woodman dice: “si el retorno de la Diosa es tan necesario, es porque tiene que existir un contrapeso a todo ese frenesí, aniquilación, ambición, competición y materialismo que el patriarcado ha creado”. El antropólogo Carlos Castañeda dijo: “que por su especial condición orgánica, las mujeres saben cosas de una manera natural que la mente masculina no puede concebir. La raza humana está en declive y sólo las mujeres pueden pararlo”.

El útero hace a las mujeres poderosas transformadoras potenciales de la realidad. El símbolo de los poderes mágicos de ese órgano femenino está presente en las mitologías en la imagen de una copa, un cáliz o un recipiente mágico como el Grial. Todos los aspectos de las energías del Grial: abundancia, transformación o inspiración espiritual están en las mujeres, y las leyendas les incitan a manifestarlos al mundo.

En las leyendas y la mitología, las energías que experimenta la mujer durante su ciclo menstrual se describen como un ritmo de cuatro etapas que refleja las fases de la Luna: Durante la Luna Creciente, son dinámicas e inspiradoras, iniciáticas y visionarias; durante la Luna Llena, son creadoras y sustentadoras de vida, físicas y emocionales; durante la Luna Menguante, se reduce su energía física y la mental, si no la controla, puede tornarse destructiva internamente, por la frustración, la ira y la culpa; durante la Luna Nueva, son instintivas y espirituales, aquí la mujer retira sus energías físicas del mundo terrenal para centrar su conciencia en el mundo espiritual.

Actualmente, han surgido grupos de mujeres que con prácticas comunitarias o solitarias, celebran los acontecimientos de transición en el mundo de la Naturaleza: plenilunios, solsticios, equinoccios; o crean danzas y ceremonias musicales o de curación para las ocasiones de transición personal. En definitiva, despertar el vínculo que une a las mujeres con los ritmos naturales posibilitará el equilibrio entre lo femenino y masculino que, sin duda, redundará en una mayor armonía para nuestro planeta y civilización.

ASPECTOS DE LA ENERGÍA FEMENINA

Maya es la forma, ilusión, fenomenología; no hay que huir de Maya, sino comprenderla; pues Maya es la potencia femenina generatriz de lo que existe. Hay que trascender el Ser y el No-Ser para llegar al vacío; mirar la materia y el fenómeno como expresión de lo que hay detrás, pues es sólo un espejo reflejando en miles de formas lo Uno.

El Maestro Samael contaba que aprendió de su Madre Divina. Fue entonces que invoqué a mi Madre Divina con todo mi corazón y Ella me pidió que aprendiera a conocer sus cinco aspectos fundamentales:

  1. La Madre Cósmica Universal Inmanifestada. Es incognoscible, sólo se puede intuir.

  2. La Madre Divina particular de cada uno. Es llamada la Divina Presencia o Shekinah.

  3. La Madre Naturaleza. En la Tierra es llamada Gaia.

  4. La Madre Muerte. Destrucción para renovación, transformación. Es llamada Kali.

  5. Otro aspecto o desdoblamiento más de la Prakriti, es el aspecto negativo de la Naturaleza, lo indeseable, el Reino del terror y de la Magia Negra.

El hombre debe despertar su energía femenina pasiva – receptiva, para recibir de la Madre sus enseñanzas. Los Adeptos orientales veneran a la mujer porque la consideran la más próxima a las Fuerzas Elementales.

El restablecimiento del aspecto femenino a su lugar correspondiente, el ubicarlo al lado del masculino como polaridad, no significa que la mujer deba competir con el aspecto masculino; la mujer recibe la Energía – Luz y le da forma canalizándola de acuerdo con su nivel del Ser. Hay que permanecer en actitud receptiva – pasiva para recibir la información, la luz, la energía divina. El estado de Meditación Trascendental o Vacío Iluminador es esencialmente femenino.

La mujer es la matriz de las formas, receptáculo que recibe la energía y le da forma. La mujer es la que recibe la energía masculina materializada (espermatozoide) en su interior, y concibe y da forma a un nuevo ser (el bebé), en el plano físico. Así también en todos los seres humanos el cerebro es el receptáculo, símbolo de la Copa o Yoni de los Indos; reciben en la Mente Interna información, luz, energía, para uso psíquico.

Aspirar significa atraer, recibir. Nuestras aspiraciones en cualquier nivel indican el nivel del Ser. Sintetizar las operaciones de la Naturaleza dentro de nosotros mediante nuestra aspiración, es aprender del Sol, la Luna, y los Planetas; de la Tierra y de los Elementos, que están más cerca de nosotros; o sea, es armonizarnos con la Naturaleza y el Cosmos.

MANIFESTACIONES DE LA ENERGÍA FEMENINA

Jean Markale, un estudioso de la Mitología Celta, investigando sobre el Rey Arturo, el Santo Grial, Excalibur, los Caballeros de la Tabla Redonda, escribió: “La mujer es la Diosa Madre. La mujer lo da todo. Da su energía para que el hombre pueda vivir, para que pueda emprender acciones, para que pueda poner en marcha el plan de Dios. La Dama hace al Caballero ser lo que es y sin ella el hombre no es nada, aunque éste debe ser capaz de poder sacar provecho de la madurez obtenida gracias a ella”.

Un mito de la China dice que la Reina Niu-Wa, esposa y hermana del mítico Emperador Fu-Hi, restableció el equilibrio del Universo desarticulado por la acción destructora del monstruo Kong-Kong. Narración simbólica en la cual la primacía de lo masculino está representada por un monstruo capaz de destruir el mundo, al par que el restablecimiento del orden en su lozanía original es la obra de un Ser Divino de naturaleza femenina.

Igual que en los Misterios Isíacos, Isis recoge y une los pedazos de Osiris, quien fue descuartizado por los demonios rojos de Seth. La actitud de receptividad que caracteriza a lo femenino, es la condición para que la Madre Cósmica se manifieste. Quien se establece en esa receptividad, abre la puerta a la irrupción definitiva de la Virtud Eterna.

Los Maestros antiguos decían algo que hoy en día está corroborado por la ciencia: La luz, como la del Sol, cumple su función al iluminar las cosas que observamos. Así tenemos que la luz sin su reflejo sería imperceptible. Por lo tanto, la luz tiene su complemento que es su reflejo y es lo que nos permite percibirla. Esta presencia de la luz es darse cuenta, observar, mantenerse alerta, despierto.

Esta luz que se expresa en el hombre es la observación desde el punto de vista interno de una individualidad. Esto es lo llamado Cristo Interno o Luz del Mundo, que no es una entidad aparte de lo es en su Real Ser. El reflejo de la luz del Sol es la Luna, ella es la más grande manifestación del reflejo cósmico para los habitantes de la Tierra. La Madre Luna como complemento del Sol es una con todas las Madres Divinas.

Todo lo que observamos con la mente, los sentimientos o los sentidos es la energía femenina; esto nos conduce a la luz que es la Iluminación. Hay que darse cuenta de todo para conocer la energía femenina y llegar a la luz del Padre. Si no hay observación y ese darse cuenta a plenitud, no hay comunicación con la Madre ni con la luz del Padre. La luz y su esplendor seguirán existiendo y si uno no la asume, ella estará allá y uno aquí viviendo todo aquello sin darse cuenta del proceso. La diferencia entre el ignorante y el Iluminado es que la luz y su esplendor siempre están beneficiando a ambos, pero el ignorante la ve afuera y el Iluminado se da cuenta que todo el asunto es adentro.

En el Oriente, la diosa Tara es espacio, vacío y compasión inmutables; ayuda para la Iluminación y nos revela a la vez nuestra verdadera naturaleza; por ser el Samadhi de la Iluminación, es la experiencia madre de todos los Buddhas victoriosos. Su realidad es palpable, precisa y estable, muy diferente de la nuestra: fugaz, ilusoria, breve.

Antiguamente, se conocía el poder de Venus llamada como Ishtar, Ashtar, Ester, Astarté, Afrodita, Lucero de la Mañana, incluso Lucifer. Su influencia armonizadora de ánimos, sentimientos, volúmenes y pesos, se detectó desde la remota antigüedad.

También se conocía a la anti-Venus, Lilith, patrona de las mujeres potentes, ejecutivas frías, ambiciosas y despiadadas o de las liberacionistas; era señalada como uno de los siete demonios de la Kabalah y “demonio del viernes”, día que recibe su nombre de Venus. Y es que el hombre no soporta la competencia femenina e incluso hasta ahora la considera detestable en grado superior al que pudiera criticarle a otro hombre. En Asiria llamaban el aspecto rebelde de Venus como Liliti o Lilu, “espíritu de la tormenta”. Los hebreos como Layelah, “espíritu de la noche”. La Biblia como “demonio de la noche”. Todos coinciden en que era una mujer dominante, impositiva, promiscua y descarada.

Y como ejemplo de lo contrario, se reconoce a Venus con su influencia apaciguadora y armonizadora, en asuntos que suelen conllevar acidez, nerviosismo o incluso violencia.

EL RETORNO DE LA DIOSA

Isis, nombre egipcio de la eterna Madre Espacio, es el gran vientre donde se gestan los mundos. El Universo se gesta en el vientre de la Prakriti, llamada en ocultismo Espacio, entidad femenina maternal relacionada con el punto matemático en el cual se gesta el Rey-Sol, el niño de oro de la alquimia; allí está la raíz de la mónada sagrada; el punto en sí mismo es nuestra Madre divina particular, la divina Kundalini. La Revolución de la Conciencia es imposible sin la ayuda especial de nuestra Madre divina particular.

Los escritos antiguos dicen que Adán salió del Paraíso por causa de Eva, y que es ella quien lo retornará a su lugar. Todas las Mitologías cuentan que la materia y el deseo empujaron al Alma a su caída con la consiguiente pérdida de conexión con su Espíritu, quedando vacía la humanidad. Esto también lo leemos en los papiros de Nag Hammadi. Los Evangelios Gnósticos tratan el tema en su Cosmogénesis:

  • La Hipóstasis de los Arcontes: “En el seno de los Eones infinitos en los que se halla la incorruptibilidad, la Sabiduría, la denominada Pistis, quiso producir una obra ella sola, sin su cónyuge. Su obra resultó como una mera semejanza del cielo.”

  • Apócrifo de Juan: “La Sabiduría, que era un Eón, concibió en su interior un pensamiento, una reflexión acerca del Espíritu Invisible y de la Presciencia. Deseó manifestarse en una imagen salida de sí misma sin el querer del Espíritu, que no lo consentía, y sin su consorte, que no daba su aprobación. Y aunque no lo consentía su personificación masculina, y sin haber obtenido su acuerdo, y a pesar de haberlo premeditado sin el consentimiento del Espíritu y de no contar con el acuerdo de su parte masculina, ella se hizo adelante. Puesto que había en ella una potencia invencible, su pensamiento no permaneció inactivo, y a partir de ella se manifestó una obra imperfecta y distinta de su forma, pues la había producido sin su consorte.”

Conocemos el triste fin que tuvo la civilización de la Atlántida por mal uso de la energía femenina, por abusar de Prakriti, la materia. ¿Y qué vemos hoy en el mundo? ¿No es acaso una repetición de la historia del Cosmogénesis y de la Raza Atlante el hecho de que se esté practicando la Clonación? Hace años era con las plantas: Crearon frutas sin semillas, es decir, sin la potencia masculina. Hoy en día se crean animales sin esa misma participación. ¿Creen ustedes que no están experimentando con seres humanos?

Se necesita hacer cambios urgentes en el campo de la educación, debemos revolucionar nuestras prácticas educativas. Se trata de un viaje interior simultáneo con la acción social. En las Escuelas Gnósticas debe imperar el sentido común para permitir que se abran las puertas místicas.

Hace falta un enemigo para iniciar a un Guerrero. Una vez identificado al enemigo, cada persona tiene la oportunidad de ser el creador de su propia vida. Lo que diferencia a una persona con visión no es su talento especial, sino una serie de hábitos, actitudes y estrategias. Enfrenta su realidad interior directamente y está más abierta que la mayoría para cambiar hábitos y actitudes fijas. Muestra un fuerte interés en cambiarse a sí misma, es adicta a aprender. Saca el mejor partido a sus habilidades.

LAS VESTALES DEL TEMPLO

Sobre la palabra Arcano, vemos que todas las grandes religiones del mundo apuntan a la misma fuente o raíz: Arka  (hebreo);  Argha  (Indo);  Arga  (Griego). Arcano es símbolo femenino de la Madre de los dioses universal, divina virgen Madre de los cielos. La palabra Arcano, “oculto” o “secreto”, se deriva de ésta. Dice el Código Nazareno: “A nadie se le muestra el Arcano excepto al más elevado”; alude a la Naturaleza como poder femenino, y al Espíritu como masculino. En oriente se llaman Prakriti y Purusha: materia y energía; como símbolo cristiano se encuentra en las Iglesias como la nave, el barco sideral, fructificado por el espíritu de la vida, el dios masculino o Espíritu Santo.

Valentín, fue un gran Maestro del amor. Primitivo cristiano gnóstico del siglo II d.C. fundó una gran escuela con ramas en Oriente y Occidente, denominada la de los Valentinianos. Enseñaba el esoterismo crístico en todos sus aspectos y su nombre ha perdurado hasta nuestros días como símbolo del amor, celebrándose en muchos países el “Día de San Valentín”, en la fecha 14 de Febrero, como Día de los Enamorados.

Hermes Trismegisto dijo: “te doy amor, en el cual está contenido todo el sumun de la Sabiduría”. El amor es una emanación energética que brota de la conciencia y produce en el organismo grandes transformaciones; estimula las glándulas endocrinas a segregar hormonas que invaden el torrente sanguíneo, llenándolo de extraordinaria vitalidad. Hormona en griego significa “ansia de ser”, “fuerza de ser”. El amor rejuvenece a ancianos, pues sus glándulas endocrinas producen hormonas para revitalizarlo.

En los tiempos antiguos, se rendía culto al amor, a la mujer; la mujer es el pensamiento más grande del Creador hecho carne, sangre y vida; hecha para la sagrada misión de traer hijos al mundo, multiplicar la especie; la maternidad en sí es grandiosa. El hombre cayó por el deseo animal, el placer físico de la energía más poderosa del Universo. Adán y Eva, esa Raza antigua, fueron echados de los Templos de Misterios; sus facultades se atrofiaron y tuvieron que trabajar duramente para vivir.

El hombre es la esencia inicial de fuerza de creación; la mujer el poder receptivo formal de cualquier creación. El hombre es como el huracán; la mujer es como el viento silencioso del vuelo de las palomas en los templos y en las torres. El hombre en sí mismo tiene la capacidad para luchar; la mujer en sí misma la capacidad para sacrificarse. Ambos, hombre y mujer, son las dos columnas del Templo. Estas columnas no deben estar lejos ni cerca, debe haber espacio como para que el amor pase entre ellas.

En los antiguos templos egipcios, aquel que recibía el Gran Arcano, después de duras pruebas iniciáticas, trabajaba con una vestal del templo, quien pasaba a ser su esposa sacerdotisa. No había excepciones. Orfeo, Pitágoras, Herodoto, Platón, Moisés y muchos Iniciados que resplandecieron en la historia, practicaron la magia sexual con su esposa sacerdotisa. Habían vestales preparadas para trabajar en la Gran Obra con los Iniciados célibes. Los casados, practicaban en sus casas con sus esposas sacerdotisas. Las vestales eran educadas para el sacerdocio del amor, tenían grandes Maestras que les enseñaban y también estaban sometidas a pruebas. Ellas fueron las célebres Vírgenes del Sol de los templos Incas, y existieron en todos los Templos de Misterios.

Hoy en día, quien busque la Iniciación, tiene que practicar magia sexual en su hogar legítimamente constituido. El matrimonio siempre debe bendecirse mutuamente y tratarse con mucho amor y respeto. Generalmente, la mujer es más casta y más intuitiva que el hombre; si el hombre aprende a confiar en su mujer, ella le ayudará mucho. Hay dos clases de mujeres: las que sacan al hombre del abismo y las que lo hunden en el abismo. La mujer tiene que ser humilde y mística para elevar al hombre y elevarse a sí misma. La esencia que anhela autorrealizarse, debe comenzar por lo básico: siendo una buena ama de casa. Para ello, no precisa ser esclava de las tareas domésticas; ni convertirse en una súper ejecutiva compitiendo con el sexo masculino.

Devi Kundalini solamente despierta y asciende por los méritos del corazón. La discípula debe recordar a su Madre divina en todo momento, amarla y adorarla. La mujer debe ser un templo de luz consagrado a la Madre divina, y siendo así sus elementales internos estarán en armonía con todo el cosmos y le darán conocimiento y experiencias.

En la antigüedad, las doncellas eran educadas en el templo por Maestros, eran las damas mejor instruidas; eran puras, castas, nobles, inocentes. Y esa belleza inefable de pureza e inocencia era destinada a desposarse con aquel que hubiera superado las pruebas iniciáticas menores: Aire, Agua, Tierra y Fuego, y las del Guardián del Umbral.

Allí el guerrero vencedor era digno de conocer el secreto de la inmortalidad: el Gran Arcano. Recibía indicaciones del Maestro, pero quien se lo enseñaba con todo detalle era su esposa sacerdotisa, pues había sido preparada para ello desde su niñez y también anhelaba el día en que sería desposada con el vencedor de su propia naturaleza inferior, y al convertirlo en un dios, ella se convertiría en diosa. Ambos trabajaban con las Aguas de Vida; concluían con la muerte del ego y encarnaban a su Cristo Íntimo; mediante la mujer el hombre volvía al Paraíso, recuperaba su estado angelical perdido. Era así como se convertían en Hijos del Sol, Adeptos Perfectos, Maestros Resurrectos.

Lamentablemente hoy vemos que es el varón quien gobierna y sabemos que descubrir el enigma femenino, es el primer paso para descorrer el velo de Isis, y esto no se cumple desde la posición netamente masculina. Tampoco la mujer debe competir con el hombre para hacer valer sus derechos, pues la competencia es una energía proyectante, masculina. Una auténtica dama aspirante a la Iniciación expresa su feminidad con arte y gracia, inteligencia y dulzura; es decir, con una energía receptiva y canalizadora, dando la forma más adecuada y conveniente para la autorrealización de ambos cónyuges.

Como modelo, Hestia es una diosa griega del Olimpo equivalente a la romana Vesta, diosa virginal presente en todos los lares griegos, presidiendo sobre la vida doméstica y las cosas privadas. Ella es la diosa que nunca abandona el hogar, el Olimpo, y jamás se envuelve en las disputas ni guerras de dioses o mortales. Era adorada por encima de los otros dioses en todas las fiestas, ya que era la más antigua y preciosa de las diosas del Olimpo. Un juramento hecho en su nombre era el más sagrado de los juramentos.

CLASES DE MUJERES

Según los antiguos Maestros, existen cuatro clases o tipos de mujeres:

1. Eva – Venus: La mujer animalizada, instintiva, brutal.

2. Venus – Eva: La mujer humana que ama cuando encuentra un varón apasionado y que sabe quererla.

3. Venus – Urania: La mujer humana, consciente y llena de profundo sentimiento espiritual y humano al mismo tiempo.

4. Urania – Venus: La Madre del Hijo del Hombre, las Vírgenes del Nirvana, la mujer vestida de Sol y con la Luna a sus pies. Esa mujer está coronada con 12 estrellas.

Dice el Apocalipsis, XII, 15-16: “Y el Dragón lanzó de su boca detrás de la Mujer, agua como un río a fin de hacer que fuese arrebatada por el río. Y la tierra ayudó a la Mujer, la tierra abrió su boca y absorbió el río que había lanzado el Dragón de su boca”.

Así, Urania – Venus se defiende de la serpiente tentadora que hizo pecar a Eva – Venus.

Solamente la mujer puede establecer la justicia sobre la faz de la tierra, porque ella tiene el poder de despertar el fuego flameante en el hombre. Ella es Urania – Venus con la espada en la mano y permanece delante de la balanza cósmica en el Arcano ocho del Tarot. Ella es la Madre del Hijo del Hombre y tiene que aplastar la cabeza de la serpiente tentadora para domarla y levantarla por el canal medular. El Dragón tienta a Urania – Venus y sale derrotado.

La Madre Divina es la Reina del Hogar Perfecto.

 
 

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