LA MÍSTICA

El misticismo ha venido en los últimos años asociado a lo que se encuentra más allá de la experiencia directa de los sentidos, es así que podemos entenderlo como “la experiencia directa de Dios”, y “la experiencia de la comunicación entre el devoto y lo sagrado”. Esta experiencia trascendente de comunión es profundamente íntima e incomunicable y tiene su sentido profundo en alabar, sentir, vivir y encarnar a Dios.

El hombre siempre buscó a Dios. El misticismo siempre existió en todas las culturas manifestándose con diferentes particularidades en cada tradición. Las grandes religiones de todos los tiempos son las maneras de llevar al buscador sincero a El.
Las grandes religiones del mundo poseen vertientes místicas que predican la posibilidad de comunión íntima entre el hombre y Dios. Estas tradiciones están frecuentemente compuestas por escuelas de misterios:
Judaísmo – Cábala
Cristianismo – Masonería – Rosacrucismo – Gnosis
Islamismo – Sufismo

La gnosis en si es profundamente mística ya que afirma la posibilidad de esta unión y muestra como cada uno de nosotros podemos alcanzar el conocimiento directo de Dios y la comunión con El.
Este camino es una entrada estrecha de santidad, castidad y mística.

Vivir en mística es dedicarle a nuestro ser cada acción, cada palabra, cada pensamiento, cada sentimiento de nuestros días.
Vivir en mística es comulgar con el íntimo a cada instante a través no solamente de oraciones si no de una vida rectamente vivida donde todo fruto debe ser ofrecido a nuestra bendita madre divina y nuestro bendito padre interno.

Todas las tradiciones reverencian el principio y la causa de todas las cosas, independientemente de cómo éste es llamado: Padre, Madre, Dios.
Podemos alabarlo, buscarlo y vivenciar su realidad de muchas maneras. En el constante recuerdo de su poder, en el canto de sus nombres sagrados, en el agradecimiento continuo.

El esoterismo religioso admite un Demiurgo o creador colectivo del universo. Es incuestionable que este arquitecto no es una deidad personal, como muchos equivocadamente suponen, si no la colectividad de los Dhyan-Chohans, ángeles, arcángeles, y demás fuerzas. ¡Dios y Dioses!

El Demiurgo o Verbo es la unidad múltiple perfecta.
Quien adora a los dioses y les rinde culto puede captar mejor el significado de las distintas facetas divinales del Demiurgo.

El olvido de estos dioses hizo a nuestra humanidad caer.
Para retornar es preciso reconciliarnos con la divinidad (Padre-Madre), y esto es posible solamente a través de la mística.

Mística es purificación, es entrega, es devoción.

MÍSTICA ES CONCIENCIA
La vida mística es una vida de conciencia.
La conciencia es la propia manifestación del Íntimo en nosotros.
Sin conciencia solo queda el egoísmo y la mecanicidad del hábito y de la personalidad.

DIOS ES CONCIENCIA ABSOLUTA
El budismo enseña a procurar la iluminación.
La iluminación solo es posible mediante el despertar de la conciencia.
El despertar de la conciencia, dice la gnosis, solo es posible a través de la muerte de nuestros defectos.
Mística es morir en sí para que podamos nacer de nuevo.

MÍSTICA ES SUMISIÓN
Esta conciencia despierta, viva, nos revela la grandeza de un mundo gobernado por las Benditas jerarquías celestes.
Todo en el universo tiene su lugar, en la cima de todas las cosas está Dios, la realidad primera y última.
La mística es humilde. Nos postramos y reverenciamos a los Dioses, Cristos, Maestros, Budas, Santos, y otras tantas expresiones de lo sagrado.
Un notable ejemplo de respeto y sumisión a la voluntad de Dios es la práctica espiritual de los musulmanes que se expresa en actos como el de las cinco oraciones diarias acompañadas de postraciones.
El propio término Islam, significa en árabe sumisión. Someterse a lo divino es entregarse a lo divino, es confiar, y la confianza es una expresión de la devoción.
Decía Tomás de Kempis (filósofo cristiano):
“Cuanto mas humilde y sumiso a Dios el hombre sea, tanto mayor será su sabiduría y serenidad”.
“No puede quedar mucho tiempo en paz quien no busca ser el mas pequeño y sumiso de todos”.

MÍSTICA ES DEVOCIÓN
La devoción puede ser definida como el amor para lo que es más elevado que nosotros, algo que evoca nuestro idealismo, algo que, aún sabiendo que es inigualable, nos hace aspirar a convertirnos en semejantes.
Cuando una emoción mas poderosa se mezcla a la devoción, se convierte en adoración, somos transportados mas allá del abismo que separa lo tangible de lo intangible y nos volvemos capaces de comprender cosas que los ojos no ven y los oídos no oyen.
(Citas del Bhagavad-Gita) :
“Si alguien me ofrece con amor y devoción una hoja, una flor, una fruta o agua, Yo la aceptaré”
“Todo lo que hagas, todo lo que comas, todo lo que ofrezcas y regales y todas las austeridades que realices, hazlo, como una ofrenda a mí”
“”Siempre ocupa la mente en pensar en mí, vuélvete devoto mío, ofréceme reverencias y adórame a mí. Estando completamente absorto en mí es seguro que vendrás a mí”

 

 

MÍSTICA Y LIBERTAD
Decía Tomás de Kempis (filósofo cristiano):
“La experiencia mística se da cuando conseguimos desear tanto a Dios que rompemos la ligadura con nuestros egos, y así la esencia goza, aunque sea por breves momentos de la libertad plena”.
“Este deseo de Dios viene de una percepción de la limitación del mundo material y del aprisionamiento al que nos someten nuestros pensamientos y demonios internos los cuales nos hacen sufrir, de tal manera que ese deseo de Dios es un deseo de verse libre del sufrimiento”.
“Es bueno que de vez en cuando pasemos por sufrimientos y contrariedades ya que estas nos hacen recordar que vivimos en el destierro y que no debemos poner demasiada esperanza en las cosas del mundo”.

MÍSTICA Y ORACIÓN
Una de las cuestiones importantes de la mística es el mantener las emociones en las oraciones y súplicas.
Toda oración hecha con sentimiento es mágica ya que activa fuerzas divinas y atrae la luz, átomos de salud, comprensión, orden, santidad, devoción, perdón, humildad, etc.
La oración es un puente que nos comunica con el mundo divino, es el mantram más potente.
La oración implica la conciencia de hallarse en frente a la divinidad.
La oración cura al cuerpo, mente y alma, ya que quien ora recibe ayuda, consuelo, protección y paz interior, renovando sus fuerzas, sosteniéndose, siendo orientado y recibiendo felicidad interior.
La oración provoca el éxtasis o arrobamiento y produce experiencias místicas.
Acrecienta la urgencia interior.
Es el arma del místico que quiere morir en sí mismo.

MISTICA Y EXTASIS
Es uno de los más guardados tesoros místicos.
Éxtasis significa arrobamiento y se caracteriza por un estado de “estar lleno” de alguna cosa.
Durante el éxtasis la mente humana traspasa las barreras del tiempo, espacio, apegos y recuerdos sumergiéndose en el “Gran océano de vida”.
No existe una palabra que describa esta realidad directamente vivida en toda su plenitud.
Algunos dicen que éxtasis es coloquio con Dios, iluminación, o conocimiento directo de la verdad.
El místico gnóstico puede ser arrebatado si medita profundamente en su ser y se deja absorber totalmente por él.

MISTICA Y PUREZA
Una de las maneras de llegar a vivir la mística en la vida diaria es comenzar a trabajar con la pureza de nuestra mente, de nuestros actos y  de nuestras palabras, y la clave de este trabajo se encuentra en la muerte de los yoes y el desarrollo de nuestras doncellas o virtudes.
A través de la mística, devoción, esfuerzo continuo y atención permanente debemos ver y percibir el progreso en la expresión de las doncellas benditas.
La pureza practicada en el diario vivir es luz interior que nos alimenta, nos da paz y tranquilidad. Cada paso que damos en pureza es una pequeña gota de luz que se cristaliza en nuestra alma y esta se proyecta a su vez en nuestra conducta diaria haciéndola perfecta.

 

MÍSTICA ES SERVIR
Vivir en conciencia, reconocer al divino y someterse a Él son prácticas místicas, pero es preciso también servir con alegría y devoción.
La carencia es siempre de dar algo y no de recibir, mas creemos lo contrario, y así no conseguimos comprenderlo pues partimos de un presupuesto equivocado.
Servir es sacrificarse por la humanidad.
Servir es el tercer factor de la revolución de la conciencia.
Servimos a Dios con nuestra conducta.

MÍSTICA ES ACCIÓN RECTA
Todas las grandes religiones pregonan la conducta recta.
En el hinduismo esto es llamado Karma-yoga.
El budismo sintetiza la acción recta en el Óctuple Camino del Buda.
En el cristianismo los 10 mandamientos y el Sermón de la Montaña son profundos tratados sobre el recto vivir.
La conducta recta es la expresión del bien en contraposición al mal.

LA MÍSTICA Y EL ÁTOMO NOUS
Cada átomo de nuestro organismo está compuesto de materia, energía y espíritu.
Todos nuestros átomos están agrupados según una jerarquía dada.
Existen verdaderos dioses atómicos dentro del hombre, encargados de guiar y modelar su evolución física y espiritual.
Tenemos que aprender a hacer contacto con esos seres atómicos y podremos beneficiarnos de sus enseñanzas celosamente guardadas para los valientes que osan transponer los umbrales de esos microtemplos de misterios.
La mística, la oración, los ejercicios espirituales, tienen como objetivo llevar al hombre a hacer contacto con las inteligencias divinas que moran en los átomos de su mundo.
El Átomo Nous es el maestro constructor de nuestro templo interno. El vive en nuestro corazón, en un lugar secreto del ventrículo izquierdo, y ejerce autoridad absoluta sobre el universo atómico humano.
El estudiante que quiera progresar en el camino iniciático precisa despertar la atención de Nous para sus anhelos, con mística, devoción, oración y entrega al Cristo Íntimo.
Cada vez que un pensamiento de odio, envidia, orgullo, ira, etc. Penetra o sale de nuestro cuerpo, causa grandes estragos a los fieles servidores atómicos, eso explica el origen de muchas enfermedades sin causa aparente.
Pensar alto y aspirar profundamente es atraer para si las inteligencias mas evolucionadas del universo a través de un proceso de imantación.
El Íntimo siempre nos juzga y evalúa a través de nuestra aura o atmósfera. Si nuestra aura está cargada negativamente el íntimo nos abandona pues sabe que su voz no será oída. Por tanto tenemos que atraer y generar siempre átomos evolucionados, limpios y puros si queremos modificar nuestro campo magnético y ser oídos por nuestro Nous en nuestros anhelos iniciáticos.
Se debe construir mediante el pensamiento puro y la alquimia, un cuerpo mental apto para captar vibraciones y manifestaciones del íntimo y emitir las radiaciones a los demás.
El camino para acercarse al íntimo es la vía de la oración, la mística y la imaginación.

 
 

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